Coleutivu Ecoloxista d’Avilés

April 11, 2008

Afección a las aves marinas de un vertido de alquitrán en la ría de Avilés

¿Qué ocurrió?

La ría de Avilés es una de las más contaminadas del Cantábrico. Sin embargo, en los últimos diez años han cerrado varias instalaciones industriales y se han colocado diversas depuradoras, lo que repercute en la mejora de la calidad de sus aguas. Esto se comprueba con la disminución de vertidos registrada en La Ensenada de Llodero (ver figura 1). En esta ensenada se congregan importantes cantidades de aves acuáticas de la ría.

Figura 1. Número de vertidos que afectaron al Monumento Natural de la Ensenada de Llodero. Por días sueltos entendemos la aparición de algunos nódulos de petróleo dispersos. El año 2.003 no es representativo porque hubo una barrera para evitar que entrase la marea del Prestige

Sin embargo, en 2.007 hubo un importante escape de alquitrán, que afectó gravemente a dicha ensenada (figura 2). El 18 de noviembre hubo una caída de tensión en la empresa Arcelor. Durante la media hora que duró el incidente, muchas toneladas de alquitrán rebasaron un depósito de almacenaje, y cayeron a un foso. Al día siguiente, se vació el foso, pero en el trasiego de esta sustancia, más de 10 toneladas salieron a la ría avilesina. Como se desconoce el proceso y la causa de dicho escape, la empresa negó que fuese suyo, incluso cuando el análisis de la Consejería de Medio Ambiente asturiana cuatro días después reconoció que provenía de Arcelor. Tras muchas presiones en los medios de comunicación, la Consejería de Medio Ambiente tardó un mes en hacer efectiva su resolución: impusieron una multa de 327.000 euros a al empresa, hecho al que Arcelor recurrió.

 

 

Figura 2. Superficie (en m2) afectada por mareas negras en el Monumento Natural de la Ensenada de Llodero. Para cada año se indica sólo el máximo del mayor vertido (por lo que la superficie afectada al cabo del año es mucho mayor). El año 2003 no es representativo porque hubo una barrera para evitar que entrase la marea del Prestige

Para intentar quedar bien, la Consejería envió a 7 operarios de Tragsa a limpiar el Monumento Natural, que se redujeron a 5 varios días después, y a sólo 2 durante la segunda mitad de diciembre y en enero-2.008 (se fueron definitivamente a finales de este mes). Salvo los primeros días de trabajo, el tiempo restante su labor allí fue inútil, ya que sólo recogían los escasos nódulos de alquitrán que traían las mareas a la playa, mientras que los pedreros estaban llenos de manchas (y así seguían a principios de abril-08). Además, algunas manchas salieron de la ría y contaminaron parte del litoral cercano (playas de Salinas y Xagón).

Pero, a este importante vertido, se sumaron otros de menor volumen, que afectaron principalmente sólo a la cola del estuario: 11 en diciembre, al menos 4 en enero, otros tantos en febrero y en marzo. Las administraciones local y autonómica quitaron importancia a estas réplicas menores, afirmando que eran antiguos depósitos enterrados en los fangos que salían a superficie por turbidez. Estas excusas son falsas, ya que nunca en los últimos 25 años hubo tantas gaviotas reidoras manchadas, ni siquiera cuando el Prestige.

Afección a las aves

Al día siguiente al vertido, ya se detectaron varias gaviotas manchadas (Reidoras, Sombrías, Patiamarillas) a 30 kilómetros de distancia, en Xixón/Gijón. Dos días después, contamos muchas gaviotas con plumas manchadas en Avilés. En la siguiente gráfica (figura 3) vemos la evolución del porcentaje de gaviotas con el plumaje afectado.

 

 Figura 3. Porcentaje de gaviotas manchadas a lo largo de los días tras el vertido del 19 de noviembre.


El 27
de noviembre censé con detalle las aves de la ría, registrando que en las afectadas, la mayoría tenían manchas pequeñas en el plumaje, pero que había varias gaviotas muy manchadas. De un total de 2.099 aves acuáticas presentes, tenían mancha 1.009 (el 48 %); de 20 especies controladas, 14 estaban afectadas. El 55,6 % de los cormoranes estaban manchados (miré sólo los jóvenes, al tener el vientre blanco; n = 27), el 61,9 % de las gaviotas reidoras (n = 113), el 15,9 % de las gaviotas patiamarillas (n = 69), el 37,2 % de las gaviotas sombrías (n = 86), 1 gavión, 4 garcetas, y 9 límícolas; además, la mayoría de las gaviotas y de las garzas reales tenían las patas manchadas.

El número de aves encontradas muertas entre el 22 de noviembre y el 7 de enero fue: 1 cormorán grande, 1 gaviota reidora, 1 g. patiamarilla 5 g. patiamarillas/sombrías (1 petroleada) y 2 g. sombrías (ambas petroleadas). De ellas, se recogieron 6 para analizar. Según guardas de la administración asturiana, las 3 aves petroleadas y otra gaviota más tenían restos de alquitrán en su interior, pero en el informe que aireó la Consejería desmintió que ninguna muriese por causas del vertido.

Lo que sí pudimos constatar es como muchas gaviotas, garzas y límícolas fueron limpiando su plumaje a lo largo de los días. Las aves que más petroleadas estaban (más del 50 % corporal) no fueron vueltas a ver, por lo que suponemos que murieron y no se localizaron.

El desarrollo de los acontecimientos se puede ver en el siguiente blog: http://paxaros-en-la-ria-de-aviles.blogspot.com/