Es un poco lamentable las declaraciones del presidente de la Confederación Hidrográfica, al atreverse a afirmar que con el emisario “en breve plazo se recuperará la riqueza biológica de la ría”. Sorprende más de una persona que ha tenido varias responsabilidades ambientales estas buenas intenciones cuando este discurso lo llevamos escuchando muchos años.
La ría de Avilés aún está contaminada, es cierto que el funcionamiento de la depuradora de gran parte de los vertidos urbanos y la retirada parcial de los lodos ha supuesto una mejora en la calidad de las aguas como varias veces hemos reconocido.
Pero cuando funcione el emisario submarino de la depuradora y a el se conecte el colector de industriales y las poblaciones que todavía vierten directamente, lo único que va suceder es que se va trasladar la contaminación de la Ría al mar, sabiendo todos que el mar tiene una capacidad limitada de tratamiento.
Pero en la ria todavía quedaran los lodos y arenas están contaminados por metales pesados y otros elementos no biodegradables resultado de mas de 50 años de vertidos. Hay informes de la Administración que demuestran que los fangos del Monumento Natural de Zeluán tienen elevadas cantidades de metales pesados además de otros elementos como hidrocarburos pesados. Y retirar todos los lodos y arenas de toda la Ría es muy difícil, porque dragar todo es complicado, pero además el mar no tiene la capacidad cuando sube la marea de limpiar la totalidad de las aguas. Esto significa que quizás muchos de nosotros nunca veremos a la Ría totalmente limpia.
El emisario submarino trasladará la contaminación de un sitio a otro: la misión del emisario submarino será esparcir la porquería que saca la depuradora por todas las playas y fondos marinos del entorno de Cabo Peñas a. Y esto agravará los problemas de contaminación que sufren enclaves como la playa de Xagón y Cabo Negro.
Pero la ría tiene otras amenazas inminentes además de los vertidos accidentales que sigue sufriendo de la industria y que no tienen pintar de desaparecer. La mayor amenaza varias veces denunciadas son las obras en la margen derecha que supone sepultar la zona de fangos de la orilla derecha de la Ría en su área central del Recastron con todos sus valores ambientales (fáusticos, florísticos y geológicos) con especies protegidas que van a desaparecer y con lugares como los travertinos descubiertos que serán sepultados.
Por eso denunciamos estas declaraciones para la galería que son un gesto de irresponsabilidad ambiental.
Colectivo Ecologista de Avilés